La córnea, una lente de 42 Dioptrías

Tiene 6 capas pero es transparente. El 80% es agua y carece de vasos sanguíneos. Se desarrolla en la 5º semana del embrión. Absorbe el UV por debajo de 310mm, dañinos para los tejidos internos. La córnea es el primer tejido que refracta la luz con sus 42 dioptrías hacia el interior de nuestros ojos y es la base de la contactología

¿Qué es la córnea?

La córnea es un tejido transparente, avascular, viscoelástico y muy resistente a la deformación. Está formada por agua en un 78%, colágeno en un 15% y otras sustancias fundamentales. Está compuesta por 6 capas y es la lente más potente de nuestro ojo, con la friolera potencia de entre 42 y 48 dioptrías.

córnea

Función de la córnea

La córnea tiene una doble función visual y protectora. Actúa como lente natural al refractar la luz hacia el interior del globo ocular, pero también protege los tejidos más delicados que residen en el interior del ojo, tales como el iris, cristalino y retina. La transparencia de la córnea es vital para función visual, por ello no contiene vasos sanguíneos en su interior y siempre está protegida, nutrida y lubricada por la lágrima.

Nutrición: Oxigenación y metabolismo

La córnea carece de vasos sanguíneos que la nutran. ¿Cómo se nutre la córnea? Los responsables de la alimentación en este casos son tres: el humor acuoso, de los capilares del limbo córneo-escleral y de la lágrima.  La mayoría de nutrientes absorbidos por la córnea están disueltos en la lágrima y en el humor acuoso, que es el líquido que reside entre el iris y la córnea. Por lo tanto, obtiene nutrición y oxigenación por su cara anterior gracias a la lágrima, y por su cara posterior con el humor acuoso.

El estado de salud de la córnea es fundamental a la hora de evaluar una posible adaptación de lentes de contacto. Una córnea sana se detecta gracias a su transparencia, integridad y forma.

Posibles complicaciones en la córnea

La córnea está protegida por varios frentes. Por un lado la protección pasiva: las pestañas y las cejas. Éstas la protegen de la caída de cuerpos externos gracias a los filamentos de los que están compuestos. Por otra parte la protección activa: los párpados y la lágrima. Los párpados, a parte de proteger físicamente la córnea, también redistribuyen la película lagrimal, evitando que ésta se rompa. No obstante, existen diversas complicaciones y patologías que ponen en riesgo nuestra visión.

Deformaciones y ectasias: Queratocono

Una ectasia es un adelgazamiento, en este caso del grosor corneal. Esto provoca un encurvamiento anómalo e irregular de la superficie corneal. El queratocono es la ectasia corneal más conocida, pero existen también la degeneración marginal pelúcida y el queratoglobo. Todas estas patologías tienen diversos tratamientos. Si el estadío es bajo puede compensarse simplemente con el uso de unas gafas correctoras. Si la superficie corneal es muy irregular la visión se complica y se corrige mediante el uso de lentes de contacto esclerales o rígidas. No obstante si el estadío es más avanzado hay que recurrir a los anillos intraestromales, tratramiento crosslinking y como último tratamiento el transplante de córnea.

Heridas físicas

Los daños físicos tales como arañazos, cortes e impactos ponen en riesgo tanto la estructura como la transparencia de la córnea. Es común observar cicatrices corneales en personas que pasan mucho tiempo al aire libre por su trabajo. Un simple corte puede producir una infección al introducir material externo en el interior de la córnea, por lo que el uso de gafas de protección es altamente recomendable para tareas que puedan comprometer la salud corneal (jardinería, herrería, construcción…etc..)

Inflamaciones y abrasiones : Queratitis

La queratitis es un proceso inflamatorio con diferentes estadíos de gravedad y puntos de afectación, pudiendo ser una queratitis superficial o profunda.  Por lo general no deja secuelas en el tejido, pero si se trata de una queratitis profunda suele dejar una zona blanqueada, o con pérdida de transparencia, denominada leucoma.

Infecciones: Úlceras

Pueden estar causadas por infecciones provocadas por bacterias, hongos, virus o parásitos. Las úlceras pueden aparecer en un proceso inicial con una lesión en la córnea, como sucede cuando la superficie es arañada por un cuerpo extraño, y se aloja en un ojo que está muy seco o, con mayor frecuencia. 

La óptica tras la córnea

La córnea es una lente asférica. Esto significa que actúa como una lente con múltiples radios de curvatura, generando una curvatura real que dependerá del punto donde la analicemos. Para poder medir estas curvas los profesionales de la óptica y oftalmología utilizamos el Topógrafo Corneal y, aunque ya casi en desuso, el Queratómetro.

cornea optica

El espesor de la córnea también varía según la zona donde la midamos. El grosor normal de la córnea central varía entre las 540 y las 560 micras. Sin embargo en la zona periférica el espesor varía entre 600 y 660 micras. Este es un parámetro importante para la cirugía láser y la medimos mediante la Paquimetría.

cornea

Para los más interesados os dejo el enlace al artículo fuente : PDF

Las lentes de contacto y su mantenimiento tienen un papel fundamental en la aparición de úlceras. Toda lente estará en contacto con la superficie corneal de un modo u otro, y hemos de tener mucho cuidado con su mantenimiento y cuidado para evitar posibles complicaciones.

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